El paso inexorable del tiempo es algo que me hace pensar, me hace pensar en el sentido de la vida, e quienes somos, de donde venimos, a donde vamos... todas esas cosas... Pero, si guardamos un momento para la reflexión (los domingos por la noche) nos damos cuenta, de que en realidad, cada uno al final decidirá por si solo, mirará por sus propios intereses, por el propio beneficio. Y al final, cada uno queda como lo que es, al final todas las mentiras desaparece, dejando a la persona desnuda ante todos. Es en ese momento cuando se hace el juicio, el juicio de la personas a las que importas de verdad, a las que se acercan a ti cuando te muestras tal y como eres, y las personas que se van, quedan como lo que son.
No se puede vivir por mucho tiempo en esa nube de mentiras idealizadas en la que vivimos, pues pronto se esfumara, como si intentásemos caminar sobre las aguas. Es insostenible.
Ese es el dilema, dejar que la nube siga y siga subiendo, siga y siga creciendo, haciendo feliz a la persona que viaja en ella el mayor tiempo posible, hasta que cae, cae, cae... Y cuanto más tiempo haya subido, mas fuerte será la caída... Aunque también se puede borrar la nube desde un principio, negándole la falsa felicidad en la que vive, pero ahorrándole la caída final.
Cari, me encantas(:
ResponderEliminarY tu a mi:)
ResponderEliminar